Universitarios en Venezuela cierran el último trimestre del año cobrando 2 dólares mensuales

Foto: EFE/Miguel Gutierrez

Venezuela | Tras las declaraciones de la ministra de Educación Universitaria, Ana María Sanjuán, el pasado 16
de septiembre donde aseguró que un profesor titular en Venezuela está alcanzando un ingreso de
500 dólares mensuales, representantes de gremios profesorales universitarios desmienten estar
recibiendo esta cifra y aseguraron que el sueldo mínimo real no llega a 2 dólares al mes.

“Un profesor no tiene dos dólares de ingresos, un titular está llegando a los 500 dólares de ingresos”,
afirmó Sanjuán durante una entrevista con el periodista Román Lozinski.La cifra fue explicada por la
ministra a partir de la suma del ingreso mínimo integral y el bono de responsabilidad profesional,
cuyo monto varía de acuerdo con la categoría del docente. Sin embargo, dirigentes gremiales
consultados por El Pitazo señalan que el cálculo corresponde a una minoría y que existe una
diferencia entre recibir bonificaciones y tener un salario de 500 dólares.

El presidente de la Asociación de la Asociación de Profesores Universitarios (APUCV), José Gregorio
Afonso, indicó que la cifra de 500 dólares no representa el ingreso que recibe la mayoría de los
docentes universitarios. “Es materialmente imposible alcanzar 500 dólares”.

“¿Quiénes cobran 240? Una porción muy pequeña”, señaló Afonso, quien arroja una estimación entre
10% y 15% de los profesores que estarían en el escalafón de titular, que permite acceder al monto
máximo. La mayoría se encuentra en categorías inferiores, donde los bonos van aproximadamente de
100 a 170 dólares para profesores de tiempo completo o dedicación exclusiva.

El salario mínimo permanece en 130 bolívares desde el año 2022

Un trabajador venezolano recibe apenas 130 bolívares como salario mínimo, un monto que perdió
capacidad de compra ante el aumento constante de los precios. Para agosto de 2026, una familia de
cinco personas necesitó 755,36 dólares solo para gastos en alimentación, un aumento del 3,77% con
respecto a julio, cuando el costo de la canasta fue de 727,89 dólares, según cálculos difundidos por
el Centro de Documentación y Análisis Social (Cendas) de la Federación de Maestros. La
organización indicó que el salario mínimo mensual, equivalente a centavos de dólar, representa el
0,02% del costo de la canasta alimentaria, compuesta por 60 productos básicos.

Para el expresidente de la Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar (APUSB) y
actual secretario de condiciones laborales de esta institución, William Anseume el salario base de
un profesor universitario está muy lejos de alcanzar los 500 dólares mensuales.

“Ningún profesor universitario llega a 500 dólares en su sueldo, en su sueldo base (…) El salario base
de un profesor universitario no llega a 2 dólares. Esa es la verdad (…) “No es verdad — el ingreso
expuesto por la ministra — y tampoco alcanza para la vida lo que está establecido hoy en día como
sueldo, como salario de los universitarios, especialmente de los profesores ni de los trabajadores en
Venezuela, afirmó Anseume en entrevista a El Pitazo.

Una indignación que protesta en las calles

La crisis salarial que ha sumergido a las y los universitarios en situación de pobreza extrema sigue
generando indignación en diferentes regiones del país. El pasado 28 de septiembre estudiantes,
profesores, obreros y empleados de la Universidad del Zulia (LUZ) protestaron en las inmediaciones
del Puente sobre el Lago de Maracaibo en exigencia por salarios y condiciones laborales dignas.
Jesús León, secretario general de SOLUZ, rechazó la persecución contra los universitarios y pidió a
la presidenta encargada Delcy Rodríguez atender el llamado del sector educativo.

Por su parte, Yeissel Pérez, presidenta de la Federación de Centros Universitarios de LUZ, rechazó
las interferencias de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) ante las manifestaciones de los gremios
universitarios que exigen salarios y una calidad de vida digna. La marcha, que partió desde el
rectorado de LUZ, pretendía llegar hasta las inmediaciones del Puente General Rafael Urdaneta pero
fue impedida por funcionarios de seguridad.

En el estado Lara, desde el rectorado de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA)
docentes, personal administrativo, obreros y jubilados de distintas casas de estudio superior también
se sumaron a la jornada de protestas convocada para el 28 de septiembre para exigir la restitución
de sus reivindicaciones salariales y el acceso a una seguridad social digna. Durante la protesta,
Deborah Velásquez de Valecillos, presidenta de la Asociación de Profesores de la UCLA (Apucla),
denunció que la fuerza laboral suma casi cinco años sin recibir los ajustes previstos en la convención
colectiva y rechazó la falta de garantías en el sistema de salud. Por su parte, Gonzalo Meléndez,
presidente de la Asociación de Profesores de la Unexpo, calificó como insostenible la situación al
señalar que docentes con doctorado y máxima categoría perciben quincenas de apenas 633
bolívares, equivalentes a menos de un dólar.

Incumplimiento del mandato constitucional del artículo 91

La persistente crisis salarial en Venezuela mantiene a los trabajadores en una situación de extrema
vulnerabilidad, incumpliendo directamente con el marco legal del país. Al respecto, el artículo 91 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece de forma explícita que «todo
trabajador o trabajadora tiene derecho a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad y cubrir
para sí y su familia las necesidades básicas materiales, sociales e intelectuales», una garantía
constitucional distante de la realidad socioeconómica actual, donde los ingresos formales no
alcanzan para cubrir la canasta alimentaria.

La gravedad de este desajuste se evidencia en las cifras del Centro de Documentación y Análisis
Social de la Federación Venezolana de Maestros (CENDAS-FVM), que situó el costo de la Canasta
Alimentaria Familiar para agosto de 2026 en 755,36 dólares (equivalente a 581.625,07 bolívares).
Este monto contrasta de manera abismal con el ingreso base formal, creando un déficit superior al 99
% que impide a la masa laboral acceder a la nutrición básica y evidencia el incumplimiento
sistemático de las garantías legales destinadas a proteger el bienestar social de los venezolanos.

Ante este panorama, resulta urgente establecer un ajuste salarial acorde al costo de la vida e
implementar políticas que aseguren condiciones laborales óptimas. El cumplimiento de este precepto
constitucional no es solo una exigencia gremial, sino una medida impostergable para frenar la
precarización del trabajo, proteger el poder adquisitivo de la población y restituir la dignidad a la
fuerza laboral venezolana.

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