Académicos analizan cómo los cortes eléctricos en Venezuela vulnera el derecho a la educación y libertad académica

Venezuela | Presidentes de las Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela señalaron que los cortes eléctricos que atraviesa el país vulneran el derecho a la educación, la investigación y la libertad académica, durante su participación en el programa Aula Abierta Radio.

En el espacio radial, José Gregorio Afonso, presidente de la APUCV, Júnior Abreu, presidente de la Apunellez, Raúl Brito, presidente de la Apuneg, José Alexander Bustamante, vicepresidente de la Apula y Roberto López, representante de APUZ ante Fapuv, analizaron el fenómeno y revelaron su impacto directo en la educación superior.

Roberto López, representante de la Asociación de Profesores de la Universidad del Zulia (APUZ) ante la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (Fapuv), señaló que en los últimos ocho meses se ha vivido un agravamiento importante en el servicio eléctrico, afectando entre 5 y 8 horas al día a la universidad y a la comunidad zuliana en general. Indicó que muchos de los cortes se realizan en horas de la mañana, lo que impide que los laboratorios, prácticas profesionales e incluso las clases con equipos electrónicos se desarrollen con normalidad, limitando así la educación y el desarrollo científico en el país.

Por su parte, Júnior Abreu, presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales «Ezequiel Zamora» (Apunellez), informó que en el estado Barinas, donde se ubica la sede principal de la institución, hacen falta 400 MW para cubrir la demanda energética regional. A pesar de contar con las plantas termoeléctricas e hidroeléctricas suficientes para cubrir las necesidades sociales, estas funcionan «a media máquina». 

Sobre las afectaciones a la comunidad universitaria, detalló que entre junio y agosto la comunidad ha carecido del servicio durante unas 5 horas diarias, a las que se suman cortes no programados, daños en líneas de transmisión y fluctuaciones de voltaje.

El profesor José Gregorio Afonso, presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (Apucv), resaltó que los cortes eléctricos son asimétricos según la región en la que se vive, ejemplificando que la ciudad de Caracas “vive en una burbuja”, en donde se viven dificultades de servicios públicos mínimas por ser el centro de los Poderes Públicos del país, una situación que califica como “irregular” e injusta con el interior del país.

Acto seguido, señaló que la sede de Maracay de la UCV mantiene interrupciones constantes que impiden las actividades de los laboratorios de la Facultad de Agronomía. “Los laboratorios funcionan con planta eléctrica y, evidentemente, alguien debe pagar la adquisición de los equipos, el mantenimiento de los mismos y el combustible que utiliza. Esto encarece todos los servicios de la universidad que tratan de mantenerse”, explicó Afonso. 

Ante esta realidad, los universitarios se han visto obligados a finalizar la jornada lectiva al mediodía, cuando anteriormente las actividades se extendían hasta las 5 de la tarde.

Investigaciones de los universitarios

Por su parte, el profesor Raúl Brito, presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad Nacional Experimental de Guayana (Apuneg), comentó que la crisis eléctrica que vive la universidad refleja la “paradoja que vive el estado Bolívar”, al ser la región que alberga la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar (El Guri), la cual genera más del 60% de la energía eléctrica del país. Por ello, consideró inexplicable que su capital y pueblos sufran racionamientos de 5 a 8 horas diarias.

“Estos cortes, combinados con severas fluctuaciones de voltaje, han deteriorado drásticamente las condiciones operativas de las sedes universitarias en Ciudad Guayana, como Villa Asia y Atlántico, así como los núcleos de Upata, Ciudad Bolívar y el sur del estado”, comentó el docente.

En este sentido, explicó que la crisis del sector impacta la rutina académica, obligando a migrar de la educación presencial a la semipresencial o directamente a la virtualidad total, ante la falta de iluminación y aire acondicionado en las aulas, una necesidad crítica en una región donde el calor es un factor medular.

Aunado a esto, se ha documentado la paralización de laboratorios, salas tecnológicas y prácticas profesionales durante los cortes, impidiendo el cumplimiento de las horas académicas requeridas por los pensums. A este fenómeno los académicos lo denominaron “la mutilación del contenido”, definiéndolo como la pérdida constante de horas de clase que obliga a los docentes a recortar o condensar de forma agresiva las unidades curriculares, representando un reto para la calidad educativa.

Otra realidad que se vive en toda Venezuela es la inestabilidad de la conectividad, la cual paraliza el trabajo administrativo en las casas de estudio. “Cuando falla la electricidad los servidores internos y el servicio de internet se caen, imposibilitando el uso de las plataformas de estudio digital, la carga de notas o los procesos de inscripción virtual”, explicó Brito.

Propuestas universitarias

El profesor José Alexander Bustamante, vicepresidente de la Asociación de Profesores de la Universidad de Los Andes, resaltó la necesidad de que las universidades dispongan de presupuesto digno para promover soluciones frente a esta contingencia. 

En este sentido, señaló que la universidad es el centro natural para debatir e idear respuestas a las necesidades sociales, una función fundamental que se ve severamente limitada por la actual crisis del sector.

“No es posible que una Facultad de Ciencias no pueda tener electricidad autónoma”, comentó Bustamante, quien enfatizó que, al contar con un presupuesto universitario digno, las casas de estudio estarán en capacidad de generar soluciones efectivas ante las necesidades propias y las del país.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *