Trabajadores universitarios en extrema pobreza: Salario cae a $0,17 al mes en Venezuela

Venezuela | El salario mínimo legal en Venezuela permanece congelado en 130 bolívares desde mayo de 2022, un monto que actualmente equivale a menos de 0,17 dólares mensuales al cambio oficial, según mediciones de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (APUCV). La cifra refleja el profundo deterioro del ingreso de los trabajadores y ha pulverizado beneficios contractuales, aguinaldos y vacaciones de los docentes universitarios.
La brecha entre los ingresos y el costo de vida se profundizó en junio de 2026. La Canasta Alimentaria Familiar (CAF) alcanzó los 446.304,53 bolívares, equivalentes a 756,45 dólares, de acuerdo con el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM). Frente a este costo, el salario mínimo representa apenas 0,03% del valor de la canasta, dejando un déficit de 99,97% para un hogar de cinco personas.
Una familia venezolana necesitó en junio el equivalente a 3.433 salarios mínimos completos para cubrir únicamente los 60 productos esenciales de alimentación contemplados en la canasta. Los datos evidencian que el salario mínimo dejó de ser una referencia efectiva para garantizar las necesidades básicas y refleja la crítica pérdida del poder adquisitivo de las y los trabajadores venezolanos.
Salarios de extrema pobreza
El salario del profesorado universitario ha sufrido un desplome en los últimos cuatro años, al pasar de 30 dólares mensuales en mayo de 2022 a menos de 2 dólares en enero de 2026, según datos de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (APUCV). En septiembre de 2023, un profesor titular con dedicación exclusiva percibía apenas 16 dólares al mes, una caída de casi 87%
frente al ingreso registrado 18 meses antes.
La pérdida del poder adquisitivo continuó durante 2024 y 2025. Para diciembre de 2024, el salario de un profesor titular se ubicaba en 10,94 dólares mensuales. En junio de 2025, los docentes con mayor remuneración, titulares y asociados a dedicación exclusiva, recibían alrededor de 5 dólares por un mes de trabajo. La tendencia descendente se profundizó a comienzos de 2026: un profesor titular con dedicación exclusiva pasó a recibir 1,58 dólares mensuales, mientras que los salarios de profesores asociados, asistentes y agregados oscilaban entre 0,41 y 1,19 dólares, dependiendo de su categoría y dedicación.
La evolución salarial evidencia el deterioro de las remuneraciones del sector universitario venezolano y una pérdida progresiva de la capacidad del salario para cubrir incluso las necesidades básicas de los trabajadores.
El salario de los venezolanos frente a América Latina
Venezuela continúa ocupando el último lugar en el ranking de salarios mínimos de América Latina, según un análisis publicado por Bloomberg Línea el 22 de junio de El país se mantiene muy por debajo de economías como Costa Rica, Uruguay, Panamá, Chile y México, cuyos salarios mínimos mensuales oscilan entre 533 y 751 dólares. Esta brecha también se reflejaba en 2024: Venezuela registraba un salario mínimo promedio de apenas 3,6 dólares al mes, frente a los 687 dólares de Costa Rica, que encabezaba la lista.
En 2026, el salario mínimo venezolano se mantiene en 130 bolívares, equivalente a cerca de 0,17 dólares mensuales, sin incluir bonificaciones. El 30 de abril, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció un ingreso mínimo integral de 240 dólares para trabajadores públicos y privados, mientras que los pensionados recibirían el equivalente a 70 dólares. Sin embargo, este monto corresponde a un ingreso integral que combina el salario base con bonificaciones que no tienen incidencia sobre beneficios laborales.
La precariedad salarial también alcanza al sector educativo: según Aula Abierta (2023), un profesor universitario en Venezuela percibía un salario base de entre 5 y 18 dólares mensuales, incluso en el escalafón más alto. En contraste, en 2024 los últimos puestos del ranking regional correspondían a República Dominicana, Argentina y Venezuela, con salarios mínimos de 245, 152 y 3,6 dólares, respectivamente, evidenciando la profunda brecha entre los ingresos laborales venezolanos y los del resto de América Latina.
Les invitamos a leer el Informe completo de Aula Abierta en: https://aulaabiertalatinoamerica.org/wp-content/uploads/2024/02/Informe.-Situacion-de-profesores-universitarios-2023-2024-1.docx.pdf : Trabajadores universitarios en extrema pobreza: Salario cae a $0,17 al mes en VenezuelaGremios universitarios elevan sus reclamos por salarios dignos en este 2026
Los gremios universitarios intensificaron en 2026 sus acciones para exigir una recuperación salarial y una respuesta del Estado ante el deterioro de las condiciones laborales. El 2 de febrero, los decanos de las facultades de Derecho y Ciencias Políticas de la UCV, LUZ y ULA acudieron al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para presentar una demanda contra el Ejecutivo nacional por la falta de ajustes salariales al sector universitario desde 2023. La acción judicial denuncia el incumplimiento del artículo 91 de la Constitución, que establece el derecho de los trabajadores a un salario suficiente para cubrir sus necesidades básicas y vincula el salario mínimo con el costo de la canasta básica.
La presión gremial continuó el 15 de abril, cuando trabajadores universitarios, sindicatos, gremios, jubilados y pensionados se concentraron frente al TSJ para exigir reivindicaciones salariales y una respuesta a la demanda introducida en febrero. Posteriormente, el 24 de abril, se realizó un paro nacional de universidades convocado por FAPUV, con el respaldo de organizaciones sindicales y gremiales de la UCV, entre ellas APUCV, APUFAT, SinatraUCV y el Sindicato Único de los Trabajadores de la UCV, como medida de protesta frente a la crisis salarial.
Las movilizaciones volvieron a tomar fuerza el 10 de junio, cuando una protesta reunió a docentes, trabajadores universitarios, jubilados, padres y representantes, entre otros sectores, para reclamar salarios y pensiones dignas, respeto al trabajo y una educación pública de calidad. Las distintas acciones reflejan el creciente malestar del sector universitario ante la pérdida del poder adquisitivo y la falta de respuestas a sus demandas de dignificación salarial.
Fundamentación bajo el Sistema Interamericano de Derechos Humanos
Desde Aula Abierta se reitera que la asignación de sueldos de pobreza extrema contraviene de forma directa los estándares internacionales fijados en materia de educación superior y libertades fundamentales.
Los Principios Interamericanos sobre Libertad Académica y Autonomía Universitaria de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) establecen en su Principio XV Rol de los Estados en la Educación Superior la obligación de las instituciones estatales de garantizar los recursos económicos e institucionales indispensables para asegurar la sostenibilidad, permanencia y calidad de la educación. El estándar interamericano mandata que la preservación de salarios dignos e ingresos justos para el personal académico constituye una condición material habilitante para proteger la dedicación a la investigación, evitar el éxodo de talento, garantizar la continuidad del cuerpo docente en las aulas de clase y asegurar el libre ejercicio de la libertad académica frente a coacciones de carácter económico.








